Llamaron a la puerta.
- ¿Se puede entrar?
+ ¿Quién eres?
- No importa eso ahora, el destino me trajo y aquí estoy, me dijo que contigo estaría bien.
+ ¿Y qué quieres de mí? ¿Vienes a hacerme más daño?
- Vengo
a secarte las lágrimas de dolor, vengo a recoger los pedazos rotos de
tu alma y a restaurar los pedazos de tu corazón, vengo a ayudarte a
olvidar, a olvidar todo el miedo, todo el daño. Soy la calma que has
esperado durante tanto tiempo.
+ Vaya, te estaba esperando... ¿Por qué has tardado tanto?
- El camino ha sido un poco duro... te negabas a encontrarme...
+ De acuerdo, pasa... Y perdona el desorden, la última persona que estuvo aquí se dejó demasiadas cosas...

No hay comentarios:
Publicar un comentario