viernes, 9 de diciembre de 2011

El comienzo del invierno.

Andas sola por la calle, pensando. Observas, piensas, recuerdas, ríes.
Caminas despacio, sin prisas, observando lo que hay a tu alrededor, de pronto, una brisa de aire frio, te inunda, se te pone la piel de gallina. Una de esas tardes en que no hay ni sol, ni lluvia, una de esas tardes de Septiembre. De esas que están hechas para pensar y analizar. 
De esos días que nunca quieres que lleguen, porque solo indican una cosa, despedidas, abrazos, llantos, no volverlas a ver en mucho tiempo, y si, el comienzo del invierno.

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