Y vuelves a caer. Y te dices a ti misma ya no mas, no volveré a tropezar con la misma piedra, pero sin desearlo, vuelves a tropezar con ella, y vuelves a caer, y vuelves a sangrar, y vuelves a llorar, y vuelves a sufrir, y vuelves a darte cuenta de que no merece la pena, no merece la pena sufrir mas por esta piedra, así que le das una patada y sigues tu camino.

No hay comentarios:
Publicar un comentario