Desearía que fueses lo primero que vea al despertar y lo último que vea al dormir; pero la distancia y el tiempo nos separa y me tengo que conformar con que seas lo primero que veo al dormirme y lo último que veo antes de despertarme.
Pero no se queda ahí, si hay 24 horas al día, en ti pienso 23 horas y 59 minutos, porque te quiero, y nadie podrá cambiar eso, ni siquiera la distancia o el tiempo.
Pero no se queda ahí, si hay 24 horas al día, en ti pienso 23 horas y 59 minutos, porque te quiero, y nadie podrá cambiar eso, ni siquiera la distancia o el tiempo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario