Mira,
si te quieres ir, vete. Lo aguante una vez y puedo aguantarlo otra, me
costaría, no te lo niego, pero si sé que tú vas a seguir feliz puedo
hacerlo. Haz lo que quieras, piensa en lo mejor para ti, como has hecho
siempre, y si quieres formar tu presente con ella pues bien, no pasa
nada. Pero de frente, que sabes que es lo que más valoro. Ven, mírame a
los ojos y dime que nunca me quisiste, que solo me hablaste para pasar
el rato, que te parezco estúpida, infantil, que te doy igual. Dímelo y
lo pasaré mal, pero al menos será poco tiempo y no tendré que estar
pensando que mierda hice mal para que todo cambiase tanto, para que ella
me remplazase. No tendré que pensar porque te dejé de importar si es
que en algún momento me viste más como a un mosquito zumbándote en la
oreja. Se valiente anda, haz las cosas como tienes que hacerlas, estate
con ella o con la que tú quieras, deja de hablarme y de sonreírme, pero
no acabes así las cosas.

Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
ResponderEliminar