Se
fue todo ese cosquilleo que me recorría a todas horas, me recorría de
lado a lado. Me impedía muchas cosas, no podía disfrutar ni un día
tranquilamente mientras tú caminabas a mi alrededor, esa sensación era
inevitable en todo ese lio que tenía en mi cabeza de que me gustabas y
así, pero por fin todo eso a desaparecido. Para mi todo eso era normal
hasta que llegó un punto en el que no podía hablarte sin pasarlo mal,
pero ahora sí, soy libre de esa maldita sensación que tanto odiaba en
muchos momentos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario